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22 de junio de 2016

Albaricoques

Los albaricoques otra de las frutas exquisitas del verano, dulces, con un agradable aroma y un alto contenido en nutrientes.

Es una fruta delicada, por lo que debe manipularse con cuidado, un simple golpe con la uña o presión le perjudica, ocasionándole manchas y un deterioro rápido.

Deben consumirse maduros para que sean dulces y aromáticos. Su piel nos indicará si están en su punto: debe ser amarilla con tonalidades rosáceas y tener una consistencia blanda ante una ligera presión con los dedos. Descartaremos los que tengan coloración verdosa, ya que estos madurarán muy poco y resultarán indigestos, y los que presenten arrugas en su piel.

Una vez maduros es mejor guardarlos en el frigorífico en el interior de una bolsa agujereada.

En algunos lugares los albaricoques se dejan secar sin hueso para obtener los orejones.

Son muy versátiles para cocinar, podemos utilizarlos tanto en preparaciones dulces como en platos salados, combina muy bien con carnes asadas.







Sugerencias de recetas con albaricoques:

 albaricoques con miel y mató